El litio de Bolivia, central para las energ?as verdes

Los gigantes industriales chinos y rusos tratan de aprovechar los dep?sitos de minerales indispensables para los autom?viles el?ctricos. Un empresario de EE. UU. tiene su propia estrategia: la paciencia.,

SALAR DE UYUNI, Bolivia — La misi?n era quijotesca para una peque?a empresa emergente energ?tica de Texas: ganarle a los gigantes industriales chinos y rusos para desentra?ar las riquezas minerales que un d?a podr?an alimentar decenas de millones de veh?culos el?ctricos.

Un equipo viaj? de Austin a Bolivia a finales de agosto para reunirse con l?deres locales y nacionales en un complejo de litio del gobierno y convencerlos de que la empresa, EnergyX, ten?a una tecnolog?a que har?a realidad el potencial de Bolivia de convertirse en una fuerza mundial de la energ?a verde. Al llegar, descubrieron que la conferencia a la que hab?an planeado asistir se hab?a cancelado y que los guardias de seguridad hab?an bloqueado el lugar.

Sin embargo, la verdadera atracci?n estaba a la vista: un gigantesco mar calc?reo de salmuera en lo alto de los Andes llamado salar de Uyuni, que es rico en litio, entre varios minerales con un valor creciente en todo el mundo porque se necesitan en las bater?as utilizadas en los carros el?ctricos y en la red el?ctrica.

Rodeado de equipos oxidados, estanques de producci?n vac?os y bombas desacopladas de las tuber?as, parec?a un lugar desolado. Sin embargo, para Teague Egan, director ejecutivo de EnergyX, solo hab?a promesas.

“Esta es la nueva Arabia Saudita”, prometi?.

Los quechuas veneran el salar de Uyuni, m?s de 6000 kil?metros cuadrados de salinas que sus antepasados cre?an que eran la mezcla de la leche materna de una diosa y las l?grimas saladas de su beb?. Para Egan, el lugar es “pura belleza blanca hasta donde alcanza la vista”.

Con una cuarta parte del litio conocido en el mundo, este pa?s de 12 millones de habitantes se encuentra potencialmente entre los nuevos ganadores ungidos en la caza global de las materias primas necesarias para alejar al mundo del petr?leo, el gas natural y el carb?n en la lucha contra el cambio clim?tico.

Ocho empresas extranjeras han competido en los ?ltimos meses para instaurar proyectos piloto de litio aqu?, incluyendo cuatro de China y una de Rusia, pa?ses que han tenido relaciones m?s amistosas con el gobierno de Bolivia que Estados Unidos.

Al igual que durante mucho tiempo los buscadores de petr?leo han procurado riquezas en la exploraci?n de pozos, la revoluci?n de la energ?a limpia est? generando una oleada de emprendedores que esperan aprovechar el nuevo auge y entrar en la intersecci?n de la geopol?tica y el cambio clim?tico. Algunos son nombres conocidos, como el de Elon Musk con Tesla, mientras que Egan y otros son luchadores que buscan su primera oportunidad en lugares ricos en minerales como Bolivia, la Rep?blica Democr?tica del Congo y el Pac?fico Sur.

Egan es uno de los m?s decididos. Su empresa, con 30 empleados, es una de las dos compa??as de Estados Unidos, entre ocho aspirantes, a explotar las reservas de litio de Bolivia.

El litio es un componente b?sico de las bater?as de iones de litio, que permite el flujo de la corriente el?ctrica. Debido a la ligereza del metal, su larga vida ?til, su gran capacidad de almacenamiento y su facilidad de recarga, se espera que la demanda crezca exponencialmente durante la pr?xima d?cada para alimentar una flota cada vez mayor de veh?culos producidos por Tesla, Ford Motor, General Motors y otros fabricantes de autom?viles, as? como para extender el almacenamiento de bater?as en la red el?ctrica para las energ?as renovables. Solo este a?o, los precios de los compuestos de litio han subido m?s del 200 por ciento en varios mercados mundiales.

Egan, de 33 a?os, nunca hab?a trabajado en la industria energ?tica antes de poner en marcha EnergyX en 2018 para llevar a cabo proyectos de litio. Con la cabellera peinada hacia atr?s, a menudo sin afeitar y con un gorra de b?isbol al rev?s, proyecta exuberancia juvenil y confianza en s? mismo.

Cre? un club de lectura en su empresa y asign? una biograf?a de Thomas Edison como primer t?tulo para enviar un mensaje a sus colegas: “Puedes intentarlo 100 veces y rendirte. Edison lo intent? 17.000 veces para producir caucho dom?stico”.

A pesar de sus alardes, parece un personaje poco probable para conducir el futuro energ?tico de Bolivia. Nunca ha trabajado en Am?rica Latina y pr?cticamente no habla espa?ol.

Pero lo ?nico realmente importante para Egan es su convicci?n de que su tecnolog?a para extraer el litio de la salmuera andina es la mejor para convertir finalmente a Bolivia en una potencia energ?tica.

“En Bolivia son tan sensibles a la pol?tica”, dijo. “No entiendo por qu? no har?an lo que es mejor para el pa?s. Yo solo puedo controlar lo que puedo controlar”.

‘El gobierno est? jugando con fuego’

Hay muchas cosas que Egan no puede controlar en este pa?s largamente plagado de golpes de Estado y divisiones raciales, ideol?gicas y regionales.

El partido gobernante en Bolivia, el Movimiento al Socialismo, est? dirigido por el expresidente Evo Morales, quien intent? acercar el pa?s a China antes de que las protestas y los militares lo obligaran a abandonar el poder hace dos a?os.

El actual presidente, Luis Arce, quien fue ministro de Econom?a de Morales, encabeza una coalici?n de socialdem?cratas e izquierdistas m?s doctrinarios. Se enfrenta a los desaf?os de los movimientos locales que se oponen al gobierno socialista y desconf?an de los intereses extranjeros, a los que consideran explotadores de la riqueza mineral de Bolivia desde el siglo XVII.

Hace solo dos a?os, un acuerdo sobre el litio entre Morales y una empresa alemana provoc? protestas que acabaron por extenderse por todo el pa?s. Morales se vio obligado a descartar el contrato solo una semana antes de huir del pa?s.

Marco Pumari, un pol?tico local que encabez? las protestas, exigi? que se triplicaran las regal?as para el departamento de Potos? y que la poblaci?n local participara en la propiedad de las empresas de litio. Dijo que sus demandas no hab?an cambiado, y que su oposici?n a los socialistas gobernantes segu?a siendo firme.

“En cuanto elijan p?blicamente a las empresas extranjeras, el departamento se movilizar?”, dijo en una entrevista. “El gobierno est? jugando con fuego”.

En agosto, unos 80 manifestantes tomaron dos carreteras, impidieron que Arce visitara las instalaciones de litio del gobierno y exigieron que despidiera al nuevo jefe de la empresa estatal de litio y diera a los residentes locales una mayor participaci?n en las decisiones sobre la producci?n de litio. La protesta oblig? a cancelar la conferencia a la que ten?an previsto asistir Egan y su equipo de EnergyX.

“Necesitamos carreteras asfaltadas y f?bricas textiles”, dijo Rosa Bel?n Julaca, una agricultora de quinua de Potos? que se uni? a la protesta a pesar de que generalmente apoya al gobierno. “Si no nos escuchan, seguiremos bloqueando las carreteras”.

Funcionarios del gobierno no tardaron en acudir para calmar las tensiones.

Algunas mujeres lanzaron confeti a los funcionarios y cubrieron sus cuellos con coronas de flores. Entre los visitantes se encontraban Franklin Molina, ministro de Hidrocarburos y Energ?as, y el director de la empresa estatal de litio, a quien los manifestantes quer?an destituir.

En una reuni?n comunitaria, en donde hab?a m?sica, danza y poes?a ind?genas, prometieron puestos de trabajo y programas sociales de una industria del litio que alg?n d?a incluir?a la fabricaci?n de bater?as e incluso de autom?viles el?ctricos.

Entre aplausos, Molina dijo que el litio era para los bolivianos.

Expertos en energ?a afirman que un gran aumento de la producci?n de litio boliviano mantendr?a bajos los precios de las bater?as, lo que ayudar?a al presidente de Estados Unidos Joe Biden, a alcanzar su objetivo de electrificar la mitad de los veh?culos nuevos que se vendan en el pa?s en 2030, frente al cuatro por ciento actual.

“La cantidad de litio que necesitamos en cualquiera de nuestros objetivos clim?ticos es incre?ble”, dijo Anna Shpitsberg, subsecretaria de Estado estadounidense para la transformaci?n energ?tica. “Todo el mundo est? intentando construir sus cadenas de suministro y pensar en c?mo ser estrat?gicos”.

Pero Washington tiene poca influencia en Bolivia, cuyos l?deres llevan mucho tiempo en desacuerdo con el enfoque estadounidense sobre la pol?tica de drogas y Venezuela. Eso puede explicar por qu? algunos ejecutivos del sector energ?tico no creen que Bolivia vale la pena el riesgo.

“En Bolivia se han llevado a cabo proyectos durante 30 a?os y no se ha conseguido casi nada”, dijo Robert Mintak, director ejecutivo de Standard Lithium, una empresa minera que cotiza en bolsa con sede en Vancouver, Columbia Brit?nica, al referirse a los esfuerzos de desarrollo del litio que se remontan a 1990. “Es un pa?s sin salida al mar, sin infraestructuras, sin mano de obra, con riesgos pol?ticos y sin protecci?n de la propiedad intelectual. As? que, como promotor, elegir?a otro lugar m?s seguro”.

Egan ve las probabilidades de manera diferente.

‘Tengo que participar’

Que Egan haya llegado hasta aqu? es asombroso. Supo sobre el litio boliviano por mera casualidad, cuando ?l y un amigo recorrieron Sudam?rica como turistas en 2018.

Cuando llegaron al salar, un gu?a les explic? que estaban parados sobre la mayor reserva de litio del mundo. “Pens?: ‘No s? c?mo voy a hacer esto, pero tengo que participar'”, dijo Egan.

Hab?a probado suerte como agente deportivo y musical y dirig?a un peque?o fondo de inversi?n en esa ?poca. Hab?a invertido en Tesla en 2013, cuando las acciones val?an nueve d?lares; ahora cada acci?n cotiza en alrededor de 975 d?lares. (No quiso revelar cu?ntas acciones hab?a comprado y cu?ntas ten?a todav?a).

Pero sent?a que no estaba logrando mucho. Antes de que Egan viajara a Sudam?rica, su padre, Michael, fundador de Alamo Rent A Car, le aconsej? que hiciera dos listas: la de sus cinco mayores pasiones y la de las cinco industrias que cre?a que crecer?an m?s r?pido en las pr?ximas d?cadas. Las energ?as renovables estaban en ambas listas.

Egan ley? sobre el litio. Se decant? por las membranas de filtraci?n como el eslab?n vital que faltaba para que los estanques de evaporaci?n de litio fueran m?s productivos y rentables. Entonces dio con un art?culo de 2018 escrito por Benny Freeman, profesor de ingenier?a qu?mica de la Universidad de Texas en Austin, y algunos cient?ficos que trabajaban en Australia sobre un nuevo tipo de membrana con poros del tama?o de un ?tomo que podr?a emplearse para separar y purificar las sales de litio de las rocas y las salmueras.

Viaj? a Austin y Australia, y Egan y Freeman congeniaron.

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Teague Egan en el salar de Uyuni, al que llam? “la nueva Arabia Saudita”.

Los dos formaban una pareja improbable. Freeman, de 60 a?os, naci? en la pobreza en una zona rural de Carolina del Norte y fue la primera persona de su familia en graduarse de la secundaria. Egan se crio en la riqueza en el sur de Florida. Freeman se apasion? por la qu?mica manejando pesticidas en la granja de manzanas de su familia. Egan dijo que hab?a aprendido las habilidades empresariales de su padre en la mesa de casa.

Egan regres? una y otra vez a Bolivia, pero hizo pocos progresos en la venta de su tecnolog?a a los funcionarios. “Toda esta gente tiene las manos atadas a la espalda”, dijo, refiri?ndose a que ten?an miedo de ofender a los l?deres en la cima.

La gran oportunidad lleg? en abril de 2020, cuando Diego von Vacano, profesor boliviano de ciencias pol?ticas en la Universidad de Texas A&M –y asesor informal de Arce, entonces uno de los principales candidatos a la presidencia– se puso en contacto con Freeman para pedirle consejo sobre la extracci?n de litio. Freeman puso en contacto a Von Vacano y a Egan, y el profesor de la A&M de Texas se convirti? en el puente vital de Egan con Bolivia.

Tras la victoria de Arce, Egan asisti? a la toma de posesi?n. Con la ayuda de Von Vacano, Egan hizo conexiones cruciales en el nuevo gobierno.

Sin embargo, no pudo conseguir una reuni?n con el nuevo presidente. Durante un viaje, localiz? a Arce cuando ambos estaban en Santa Cruz. Acompa?ado por Von Vacano, Egan consigui? finalmente ver al presidente comiendo en los puestos de madera cubiertos de lona de un mercado de pescado.

Pero al acercarse al mandatario, Von Vacano lo detuvo. Arce estaba comiendo con un congresista antag?nico a Estados Unidos. Para evitar una escena, Egan se alej?. Volvi? a casa, pero no era la ?ltima vez que lo intentar?a.

Una visita y una bendici?n

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Egan discute la estrategia con su equipo tras enterarse de que la conferencia por la que hab?an viajado a Bolivia hab?a sido cancelada.

En agosto, tras la cancelaci?n de la conferencia, Egan y su equipo volaron a La Paz, la sede del gobierno, y siguieron llamando a las puertas, con la esperanza de aprovechar los contactos que Egan hab?a hecho entre los altos funcionarios del Ministerio de Hidrocarburos y Energ?as.

Como siempre, hubo obst?culos.

Cuando se reunieron con Carlos Humberto Ramos, el reci?n nombrado director de la empresa estatal del litio, para convencerlo de las ventajas de su enfoque, descubrieron que no conoc?a la tecnolog?a de membranas de EnergyX.

El equipo de Egan volvi? a ver a Ramos al d?a siguiente y, tras explicar su tecnolog?a a sus t?cnicos m?s importantes, le dijeron que pod?a visitar el complejo de litio y que el acuerdo inicial por el que se aprobaba el proyecto de EnergyX era pr?cticamente un hecho.

Esa noche, el aliado m?s fuerte de EnergyX en el gobierno –?lvaro Arnez, viceministro de Altas Tecnolog?as Energ?ticas, que supervisa el desarrollo del litio– dio su bendici?n al acuerdo. Se uni? al equipo de Egan para una celebraci?n en un elegante restaurante de La Paz, con platos de bagre amaz?nico seco y cerdo asado con kimchi de pera.

A la ma?ana siguiente, Egan y su equipo volaron de nuevo a las salinas.

Inspeccionaron varios estanques que brillaban, hechos artificialmente, que contienen salmuera para la evaporaci?n, un m?todo de extracci?n de litio que se ha visto obstaculizado por las fuertes lluvias de la temporada.

Incluso cuando est? seco, el litio debe separarse qu?micamente de otros minerales, un proceso que desperdicia gran parte del deseado litio.

Egan dijo a los t?cnicos que su tecnolog?a podr?a aumentar y acelerar enormemente la producci?n.

Hubo desacuerdos sobre d?nde ubicar el proyecto piloto propuesto, y cuando Egan sugiri? formas de avanzar hacia la comercializaci?n, los t?cnicos le dijeron que esperara hasta que estuvieran los resultados de las pruebas iniciales. Pero se conform? con recorrer las instalaciones antes que otras empresas.

En una entrevista, Molina, el ministro de Hidrocarburos y Energ?as, dijo que los diplom?ticos chinos y rusos estaban presionando en nombre de sus propias empresas, sin embargo, insisti? en que hay espacio para quien quiera invertir siempre que respete la soberan?a de Bolivia.

China tiene ventajas. Ya controla activos de litio importantes en Sudam?rica, y sus empresas han realizado inversiones de alrededor de 4500 millones de d?lares en litio en los ?ltimos tres a?os en Sudam?rica y M?xico. Los bancos chinos conceden pr?stamos a bajo inter?s a las empresas mineras y de construcci?n chinas que operan en el extranjero para impulsar los planes del presidente Xi Jinping de dominar las industrias del futuro.

En cuanto a Rusia, el presidente Vladimir V. Putin ha hablado por tel?fono con Arce al menos dos veces sobre el litio y otros asuntos, dijeron funcionarios rusos.

Egan dijo que no estaba recibiendo pr?cticamente ninguna ayuda del gobierno de Estados Unidos. Y los funcionarios estadounidenses dicen que su mejor esperanza es presionar sutilmente para que haya igualdad de condiciones.

La paciencia ha dado sus frutos para Egan, al menos hasta ahora. Firm? un acuerdo para iniciar el proyecto piloto y en octubre envi? un contenedor a Bolivia equipado con bombas, v?lvulas, tanques y membranas para separar el litio de la salmuera. Si el proyecto piloto da resultados prometedores, podr? seguir adelante con un proyecto comercial.

De las 20 empresas que compet?an a principios de a?o, el gobierno ha designado a ocho para llevar a cabo los proyectos piloto, incluida otra peque?a empresa estadounidense, Lilac Solutions de California.

Todas las empresas –la octava es de Argentina– competir?n por la atenci?n del gobierno boliviano y por recursos como conexiones el?ctricas y t?cnicos locales cualificados en los pr?ximos meses, antes de que alguna pueda ser aprobada para avanzar hacia las operaciones comerciales.

“Todav?a tenemos que hacer una demostraci?n y ampliarla”, reconoci? Egan. “Todav?a tenemos que pasar a la fase comercial. Quiero decir que esto es solo el primer d?a”.

Clifford Krauss es corresponsal nacional de negocios de energ?a con sede en Houston. Se uni? al Times en 1990 y ha sido jefe de la corresponsal?a en Buenos Aires y Toronto. Es autor de Inside Central America: Its People, Politics, and History. @ckrausss

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